sábado, 31 de diciembre de 2016

MIGAS Y SAN SILVESTRE TOLEDANA 2016

Hoy, 31 de diciembre, vengo de tomar las migas. Tomar las migas es un decir. Sí, las he tomado, pero es lo de menos. Desde hace unos años en Toledo (yo ya estaba aquí) se puso de moda, el 24 y el 31, salir a mediodía por los bares a tomar "las migas". Se trata de salir y encontrarte con  los amigos. Te tomas un vino o una caña y de aperitivo te ponen una tapa que consiste en un platito de plástico con algo que se asemeja a las auténticas "migas de pastor" de toda la vida. Como todo el mundo sabe (o si no yo os lo cuento) son las migas típicas de Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, y no sé de cuántos sitios más. El pan que sobraba antiguamente en los cortijos o casas de labranza y que se había quedado seco y duro se aprovechaba mojándolo y cortándolo en láminas finas y haciéndolo en la sartén acompañado de lo que hubiera en ese momento: ajos fritos, pimientos, tocino, chorizo, uvas, sardinas... en fin mil cosas, era pan y como al pan le va cualquier cosa y antiguamente había escasez de casi todo pues se le añadía lo que se tenía a mano... imaginen ustedes la época y el terreno y concluirán.

Como deduciréis fácilmente "ir de migas" es la excusa perfecta para salir y encontrarte con los amigos, frecuentar sitios por donde no vas habitualmente, tropezarte con gente que no ves hace tiempo, cometer alguna locura... Hay que tener en cuenta que esos días la "alegría" se impone y hay música a gogó y todo el mundo está de buen rollito.

Este año nosotros hemos hecho doblete. El 24 salimos por las zonas "modernas" de Toledo y hoy, 31, libres de compromisos de cenas (estamos solos) hemos salido a tumba abierta por el casco. Primero por arriba, cerca de San Juan de los Reyes, hemos estado en el Sierra, clásico de toda la vida (TTV).

Hemos tomado callos, conejo en salsa, arroz y, no podía faltar, migas. Se trataba del aperitivo, así que la cosa empezó a la 1.30. Hacía las 16.30 fuimos al encuentro con los hijos. Perfecta e inmejorable ocasión para charlas distendidas con aquellos que no sueles frecuentar, que aprecias. Conocidos que quieres ver y otros, de los que no te acuerdas, pero que también están. Y disfrutas viéndolos. Encuentros entrañables, difíciles de explicar. El Puli es el sitio.

Volviendo para casa nos encontramos, bajando a pie desde Zocodover por la Cuesta de las Armas, a gente con atuendos de deportista ensayando carreras. A medida que nos acercábamos a Bisagra, los corredores aumentaban. Nos dimos cuenta de que empezaba la San Silvestre toledana de 2016. Nos vimos sumergidos de pronto en toda la vorágine. Deportistas saltarines nos rodeaban por todas partes. Hice algunas fotos que os ofrezco a continuación. También muchos vídeos que dan la auténtica medida de la cantidad de gente que corre, pero desgraciadamente no suben aquí.

Nosotros caminábamos deprisa intentando engañar al frío pero la vista de tanto corredor vitalista y animoso nos levantó el ánimo.

Aprovecho para desearos a todos un feliz 2017.


























6 comentarios:

  1. Hola Maluca, bonito y sabroso recorrido. Sobretodo saboreando esas migas toledanas.
    Feliz Año también para ti.
    Un beso.

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    1. Hola Rafi, me alegra verte por aquí. A ver si este año próximo se porta un poco mejor. Ya ves que no corrí, aunque para compensar volví a casa andando (se había estropeado el coche :-) )

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  2. ¡Qué bonito Maluca! No me imaginaba que las migas podían convertirse por si solas en algo tan sabroso.

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    1. Pues sí, Esteban a mi me gustan mucho. En mi casa (de mis padres), al terminar de comer "salado", a las que sobraban, se les añadía leche, así, ya tenías el postre. Plato completísimo.

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  3. ¡Que buen ánimo tenéis! La carrera de San Silvestre es ya un clásico en muchos sitios, pero yo lo de correr nunca lo llevé bien. A lo que si me apuntaria es a las "migas", me gustan en todas sus variantes. Las tomé por primera vez, cerca de Zamora y eran contundentes, llevaban huevo y chorizo sobre un fantástico pan de hogaza castellana y un caldito sabroso regándolo.En Aragón las he tomado simplemente con uvas frescas recien cogidas del viñedo.¡buenisimas también! la base es el pan y la forma de hacerlas.
    Un abrazo

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    1. Efectivamente, Chela, a esa base se le puede añadir cualquier cosa. De las dos formas que dices también las he probado.

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