Están subidas sin orden ni concierto pero poco importa. Hice fotos al levantarme, con la farola municipal de mi puerta aún encendida (por cierto, remedando a Serrat, le vendría bien una mano de pintura) y casi al final está la continuación: el sol empezando a asomar y, por fin, dejándose ver. Luego las sombras en el paseo, caminantes abrigados por el frío tempranero de agosto, sombras de la yerba, del camino yendo y viniendo, de los animales comiendo a primeras horas en la dehesa, el corcho de los alcornoques vecinos y dos fuentes de tomates que esperaban a la vuelta, sin olvidar el antiguo campo de fútbol, de tantos recuerdos para algunos.
martes, 24 de agosto de 2010
V A D E F O T O S
Están subidas sin orden ni concierto pero poco importa. Hice fotos al levantarme, con la farola municipal de mi puerta aún encendida (por cierto, remedando a Serrat, le vendría bien una mano de pintura) y casi al final está la continuación: el sol empezando a asomar y, por fin, dejándose ver. Luego las sombras en el paseo, caminantes abrigados por el frío tempranero de agosto, sombras de la yerba, del camino yendo y viniendo, de los animales comiendo a primeras horas en la dehesa, el corcho de los alcornoques vecinos y dos fuentes de tomates que esperaban a la vuelta, sin olvidar el antiguo campo de fútbol, de tantos recuerdos para algunos.
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Conozco los tomates, te voy regalar una caja
ResponderEliminarLos tomates: nada que ver con estos que maduran bajo plástico...
ResponderEliminarTodas las fotos preciosas, al verlas me han trido muy buenos recuerdos de mi niñez en la raña.
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