sábado, 10 de enero de 2015

COCITORIO


Es sorprendente cómo a veces un término, igual que un sabor o un olor, te transporta a un momento, una situación, una atmósfera.

Mi madre utilizaba mucho la palabra "cocitorio". Ella era de salud delicada y siempre tomó tisanas para sus males. Para ella la palabra "infusión" no existía, era una tila, una manzanilla, un poleo, una yerbaluisa, eucalipto... o un cocitorio, es decir una o varias  yerbas  aromáticas cualesquiera puestas en agua y dadas un hervor. No había posibilidad de malinterpretar el vocablo o confundirlo con otro. Creo que era el modo general en que en mi pueblo se llamaba a las infusiones, al menos en nuestra familia.

He mirado en el diccionario de la Rae pero no aparece y tampoco en el de María Moliner.

El otro día estaba acatarrada, con las defensas un poco bajas. Entonces sentí la necesidad de un mimito, por un momento me sentí "hija" e inmediatamente me acordé de la solicitud de mi madre en esas circunstancias. En el mismo instante, la constatación dolorosa de su definitiva ausencia y la rememoración de la palabra "cocitorio". Me levanté del sofá y fuí a la cocina a hacerme una infusión con las yerbas que tenía.



miércoles, 31 de diciembre de 2014

BALANCE

Incógnita. Dónde nos llevará?




Yo no soy muy amiga de los balances, resúmenes, ni de tomar medidas y/o hacer cambios radicales de un año para otro, pero si tenemos en cuenta lo que nos proponen por todos los sitios, ya sean medios de comunicación escritos o hablados (tv, radio), además de los vídeos y mensajes de todo tipo enviados a través de correos electrónicos, wasap, etc., a estas alturas del año parece que se impone hacer un pequeño examen de conciencia y elaborar, siquiera sea mentalmente, una serie de propósitos para el año próximo.

A mí personalmente siempre me ha parecido que lo nuevo, los cambios de verdad, si existen, empiezan a la vuelta de las vacaciones de verano, comienzo de curso, etc., creo que es esa fecha la que realmente marca un tajo y no esta en la que estamos, más bien de continuación, pero allá vamos.

Una de mis intenciones desde hace bastantes años y en todas las épocas es bajar un poco de peso y, otra, mucho más antigua, dejar definitivamente el tabaco porque, aunque es verdad que ahora me paso las semanas enteras sin fumar (incluso los meses, dependiendo de las épocas) en otras, basta que esté de tertulia o cervezas con algún fumador al lado para que vuelva a caer, aunque sea sólo con un par de cigarrillos. Si estas situaciones se repiten con frecuencia empiezo a embalarme otra vez hasta que vuelvo a cortar radicalmente. Esto dura ya por los menos quince o veinte años. A estas dos determinaciones llamémosle generales, habría que añadirle “lo del inglés”, definitivamente dado de lado.

Luego, pequeñas cosas: no impacientarme con los torpes conduciendo, con los que no toman debidamente las rotondas, con los que no les dicen a sus hijos que no se grita, que no se tira nada al suelo, que no se arrancan las plantas ni se doblan los árboles… (no quiero hablar aquí de las cacas de los perros ni de sus dueños porque no tengo ganas de cabrearme).

Y más: no volver a ver una peli en ninguna cadena de tv donde corten por anuncios, no ponerme en el cine al lado de los que tengan muchas bolsas llenas de comida, no ir a ver ninguna peli sin haber leído antes aunque sea de refilón alguna crítica sobre ella.

Y ya que estamos en estas fechas, dos firmes decisiones para el año que viene que tienen que ver con los ocurrido estos días:


Una es dejar los juguetes colocados en un sitio seguro, cerrado y no al alcance de los niños, para hacerlos aparecer en el momento preciso.

Este año se nos ocurrió ponerlos en una habitación aislada pero sin llave para, en un momento determinado después de la cena gritar: ¡han llegado los reyes! Desde la llegada a casa de los hijos, durante el tiempo de los saludos, los primeros vinos, cervezas, aperitivos…  los niños están correteando por la casa hasta que, mucho más tarde, nos sentamos a la mesa y yo tengo el corazón continuamente en vilo pensando que en algún momento van a pasar a la habitación “ocupada”.

Y hablando de estos días también me he propuesto firmemente no volver a comprar marisco  para hacerlo a la plancha en el último momento. ¿Por qué cometo ese error año tras año teniendo en cuenta que en casa preferimos el marisco hervido? Será porque esa noche es “especial”.

lunes, 20 de octubre de 2014

MI AMIGO BERNARDO

A mi amigo Bernardo en realidad lo llamo Bernard y, más que mío, es amigo de Daniel, mi marido. Bueno, lo fue. Lo fue y lo sigue siendo. Quiero decir que primero se conocieron ellos y, luego, más tarde, lo conocí yo. 
La primera foto que nos hizo Bernard, cuando experimentaba con la luz.
Bernardo es un jerezano de raza que puede matar si te oye pedir una manzanilla en lugar de un jerez a la hora del aperitivo. 
Desde que se jubiló (y antes) está rodando por el litoral gaditano, pero sin moverse muchos kilómetros, siempre entre la costa de Baelo Claudia y Algeciras, pasando por Facinas, Valdevaqueros, Punta Paloma, Tarifa y Pelayo. En todos esos sitios lo hemos visitado. La verdad es que no hemos dejado nunca de vernos, ya en Córdoba, Huelva, Cádiz, Málaga, Madrid, Toledo, Sevilla, Albacete, Gibraltar...

Hemos sido algunas veces cuatro pero la mayoría de las veces fuimos y seguimos siendo tres. Y casi siempre nos acompañó su perrita Coca; incluso en las excursiones en barco cuando ellos intentaban pescar, era una más.

La adorable Coquita
Playa de Punta Paloma, donde tantas veces hemos jugado con su perrilla Coca.



Bernard es ingeniero técnico de minas, pero eso lo hizo para contentar a su padre, creo yo. Enseguida se dedicó a la fotografía comercial, industrial... hasta que acabó enseñando dibujo en la escuela de artes y oficios de Jerez, de la que luego fue director hasta su jubilación.
Hace unos años creó un Taller municipal de artes plásticas y él mismo se ha metido a indagar en ese campo y por eso, este año, ha presentado su primera exposición.
Así que, en este largo verano loco lleno de viajes, hemos hecho dos para ver a Bernard, primero para conocer los preparativos de la exposición que tan excitado lo tenía y segundo para acompañarlo en la inauguración.
Bernardo Collado llamó a su exposición "Deambulando por la creación" y la presentó en el castillo de Guzmán el Bueno en Tarifa, durante los meses de julio y agosto.
Mi amigo se ha decantado por el acrílico y los formatos intermedios. Ha  buceado en texturas, estilos, temáticas y colores, intentando abarcar todas las facetas del arte actual. Se propuso un reto y lo consiguió.
Última foto hecha por mí a Bernard en la escalera de Caixa Forum
.
Y aquí os dejo un par de fotos de su obra para que aprecieis su arte.
Big Bang



Pequeño árbol de la vida








sábado, 27 de septiembre de 2014

LARGO VERANO














Me despedí de vosotros hace mucho tiempo, a principios de mayo, y, con la excepción de un artículo que tenía para otra publicación y decidí poner en este sitio en agosto, desde otro ordenador y sin saber siquiera si iba a salir bien, no he pisado por aquí.

Confieso que me fui sin muchas ganas de volver, pero al poco empecé a echar de menos escribir, mas, como el hombre es un animal de costumbres y yo, que antes garabateaba cualquier papel y lo guardaba, ahora soy incapaz de poner algo en pie si no es aquí, en mi ordenador, mis documentos, manuela, textos... pues me he pasado todos estos meses de vacaciones "escribidoras", que diría Vargas Llosa.

Este ha sido un largo verano fuera del hogar habitual, lleno de idas y venidas, y culpable de una ausencia que no quería tan prolongada.

Al poco de partir, empecé varios proyectos, todos mentales, que se quedaban ahí. Para no olvidar esas quiméricas intenciones empecé a sacar fotos como una posesa. Las fotos suplirían las notitas de otros tiempos, haciendo de recordatorio. 

Así, he tomado fotos de todos aquellos lugares que he visitado o revisitado, paseando, en coche, en tren, en barco, desde un ascensor, fotos de amaneceres, atardeceres, puestas de sol, nubes, nubes blancas, grises, más oscuras amenazadoras de tormenta, arcoíris tomados rápidamente desde la ventanilla de un coche, triunfales y completos sobre el mar, incluso dobles, fotos de súbitas nieblas vespertinas los primeros días de septiembre, fotos de pájaros, flores, plantas, arbustos, árboles, parques, reuniones de amigos, mesas, tapas, bares, restaurantes, chiringuitos, fotos de la hermandad de Punta Umbría saliendo para el Rocío, de la procesión marítima de la virgen del Carmen, fotos en el mercado, fotos a la compra en casa, fotos a lo cocinado, a las bebidas frías, espumosas cervezas, humeantes infusiones, helados y transparentes vinos blancos, tintos carmesíes, artísticos postres, entradas, aperitivos... y también fotos a la familia, a los amigos, a los carteles curiosos, a esas lunas llenas entrevistas entre las ramas de los pinos, en fin, a todo, queriendo capturar cada momento para intentar retenerlo y trasladar aquí alguna de esas vivencias.

Pero el verano pasó y ahora no vendría muy a cuento hablar de las sensaciones del sol de agosto en la piel, o de las caminatas por la orilla cuando la marea está baja y la consistencia de la arena es la adecuada. De lo molesto de las voces de la gente de alrededor de tu sombrilla mientras intentas en vano leer o, simplemente, relajarte.

Quizá cuando reorganice la montaña de fotos traiga algo de eso aquí o, quizá no, quizá se quede dentro, como esa alegría íntima y gozosa de los ratos con buenos amigos reencontrados.

lunes, 4 de agosto de 2014

ANOTACIONES SOBRE EL IVA CULTURAL




Hace unos meses escribí un resumen corto sobre la subida del IVA cultural por parte del partido en el gobierno, el PP. Por desgracia  este asunto sigue de rabiosa actualidad al no haber cumplido, una vez más, la promesa hecha mil veces de rebajarlo. La rebaja prometida sólo  ha afectado a la adquisición de obras de arte (otra vez primando a los de mayor poder adquisitivo).

ANOTACIONES SOBRE EL IVA CULTURAL

El IVA es un  tributo o impuesto que todos debemos pagar cuando adquirimos un bien o un servicio; es una tasa que se calcula sobre el consumo de productos, servicios, transacciones comerciales e importaciones. Sus siglas corresponden a “Impuesto sobre el valor añadido”.

El IVA que se pagaba en España hasta 2012 era del 8% para todos los productos relacionados con la cultura: discos, cd, entradas a espectáculos de cine, teatros, conciertos, música grabada, material escolar… hasta que ese mismo año el gobierno del señor Rajoy lo subió nada menos que ¡trece puntos! de golpe y porrazo. Así, el IVA cultural pasó del 8 al 21% de la noche a la mañana.

Esta decisión de cambiar el tipo impositivo a los productos y servicios culturales tiene una repercusión muy negativa en el acceso de los ciudadanos a la cultura, y afecta sobre todo a las familias menos favorecidas, aumentando así la brecha social. Este impuesto efectivamente no es progresivo (no paga más quien más tiene), sino que todo el mundo, independientemente de su poder adquisitivo, paga lo mismo. Además, su subida va contra del espíritu del artículo 44.1 de la Constitución: “Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho”.

El rechazo a la medida y las protestas fueron generalizados dentro y fuera del sector. Este aumento se considera una de las subidas impositivas más duras que se recuerdan. Nadie entiende que los productos culturales pasen a ser considerados como artículos de lujo. Así, los discos musicales por poner un ejemplo pasan a tratarse como las joyas, obras de arte y antigüedades.

¿Y cómo está este asunto tratado en el resto de Europa? Pues hagamos unas cuantas comparaciones que nos sirvan de ejemplo. En España, las entradas para asistir a espectáculos (cine, teatros, conciertos) pagan, como ya he comentado, el 21%, mientras que la media europea está en un 12,8. Dos ejemplos de países cercanos: Italia 10%, Francia 5,5%.

España sólo queda por debajo en la compra de libros (en papel, no así en formato electrónico) y periódicos: un 4% mientras la media europea ronda el 8%.

Hace unas semanas, cuando se esperaba con expectación la bajada del IVA referido a productos culturales, no solo no se bajaron sino que recibimos la malísima noticia de la subida también al 21% de productos sanitarios.




http://www.elmundo.es/cultura/2014/07/16/53c69774268e3e030e8b458a.htmlhttp://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2014-08-02/psoe-insta-al-gobierno-a-reducir-de-manera-inmediata-el-iva-cultural_330045/
http://www.lavanguardia.com/cultura/20140326/54404449680/director-teatro-bescano-pide-al-govern-lidere-protesta-contra-el-iva-cultural.html
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/19/cultura/1342726230.html

martes, 6 de mayo de 2014

ERMITA DE SAN EUGENIO

Por desgracia la ermita de San Eugenio no aparece en el dibujo que he subido. Queda a la derecha, sólo se aprecia el comienzo. Tendréis que ir a la pág. 35 del primer enlace para contemplar el dibujo completo. Allí sí es el primer edificio a la derecha. El que se ve en mi imagen es el edificio cuyo ábside pertenece hoy al hotel María Cristina. A continuación, el hospital Tavera.


Cuando decidí escribir este post no sabía cómo iba a titularlo. No podía saberlo porque ni siquiera conocía el nombre del edificio al que haré referencia. Sólo sabía que era un edificio antiguo, seguramente medieval, estaba dedicado a comercio de ferretería y anuncios luminosos y de otro tipo herían su fachada.

Preguntando a un amigo, he sabido que podría llamarse "San Eugenio" y, ahondando más, he aprendido que efectivamente se trata de la ermita de San Eugenio, datada nada menos que  en el s. XII.

Una vez averiguado el nombre, ha sido fácil conocer su historia y llegar hasta el amigo Sánchez Butragueño y  su blog: http://toledoolvidado.blogspot.com.es/2014/04/la-ermita-de-san-eugenio.html, donde podréis ver fotos y consultar la historia del edificio, pero ya digo que antes de ponerme a intentar escribir sobre el edificio, nada de él sabía.

Desde que lo vi la primera vez, hará unos veinticinco años, me resultó incomprensible el trato dado a ese edificio que se adivinaba muy antiguo pero del que no tenía ningún dato. Después, habiéndome tocado vivir cerca de él, no podía evitar una punzada de dolor y rabia cada vez que pasaba -y paso- cerca.  

Lo que me animó a ponerme definitivamente al ordenador y denunciar su deterioro (siempre pensé hacerlo pero no acababa de decidirme por el motivo de siempre: la pereza) fue ver el precioso dibujo  de Anton van den Wyngaerde (Amberes 1525-Madrid 1571) publicado en un periódico local, sin hacer mención a la ermita en cuestión. En esta ciudad, este edificio pasa absolutamente desapercibido, nadie lo cita, nadie pregunta por él, poca gente conoce su nombre y menos su historia.

Recomiendo este enlace. El dibujo aparece en la página 35.
http://www.uclm.es/ab/humanidades/pdfs/1314/curso_carto/Las%20vistas%20de%20Wyngaerde%20versi%C3%B3n%20para%20pdf.pdf

Si habéis consultado los dos enlaces poco puedo añadir. En el primero podréis conocer la interesante historia del dibujante y en el segundo la no menos apasionante del edificio. Como decía al principio, nada de esto era conocido por mí, así que me alegro ahora de mi intento de averiguaciones para la denuncia del maltrato.

Después de conocer la historia, imagino que sentiréis el mismo horror que yo al comprobar por las fotos que he tomado a qué se dedica en la actualidad la histórica ermita y cómo está tratada.

Otros enlaces de interés:
https://www.google.es/search?q=ermita+de+san+eugenio+toledo&es_sm=93&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ei=6bdnU8-AIKXH0QW5sICoBg&ved=0CDsQsAQ&biw=1242&bih=568
(Atención, sólo en las primeras cuatro filas aparecen fotos de la ermita)

http://www.realacademiatoledo.es/files/toletum/0025/toletum25_aguadoermita.pdf



Tremendo destrozo en pleno ábside



Y ahora, amigos, me despido. Dejaré descansar este blog durante un tiempo que espero no sea muy largo.




domingo, 27 de abril de 2014

P A L A B R A S




Llevo un tiempo sin ganas de escribir, por eso voy a retomar algunas líneas que una vez escribí en un blog ajeno y las voy a completar.

En el año 2006, por iniciativa de la Escuela de Escritores, surgió la idea de buscar la palabra más bonita del español. A esta idea se unió después, en 2009, el Instituto Cervantes. Además, cada cierto tiempo, alguna institución o publicación promueve concursos entre los internautas y propone citar un número determinado de términos que serían, según cada cual, los más bellos.

Con motivo de haber leído alguna de estas noticias en algún sitio, me decidí a comentar cuál era, para mí, la palabra más bonita. Ahora reproduzco aquí lo que escribí entonces. Nada de elegir mariposa, azahar, almohada, paz, amor, etc., que también me parecen bellísimas; a mí la que más me llenaba era... GUADALAJARA.


"Una de mis palabras preferidas desde chiquitilla es Guadalajara. Me gustaba cómo se me llenaba la boca al pronunciarla, cerrándola para la "gu", abriéndola enseguida mucho  para la "a" llevándome el aire hacia atrás y expulsándolo después de haber pasado antes por la dental y las palatales para acabar en una suave erre. Me gustaba antes de saber siquiera dónde se encontraba (sí sabía que era una población) ni cómo sería de grande. Si sería una ciudad bonita, fea, moderna... Tampoco sabía que existía otra mucho más grande en Méjico, pero cuando jugaba a las casitas con la Mari del Coronel en el corral de atrás (ya lo he contado) yo siempre quería ser y era de Guadalajara. Se me llenaba la boca y se me sigue llenando."

Eso escribí hace unos años. Los hechos que relato se refieren a mis 7-8-9 años y por aquél entonces yo no tenía ninguna relación con esa población.  Ahora acabo de comprender que ya en aquellos lejanos días me gustaba jugar con las palabras.

Según averigüé mucho más tarde parece que el término proviene del árabe. La raíz Guad significa río y tenemos muchos ejemplos en Andalucía. El término completo sería "Río de las Piedras".

Más tarde me he dado cuenta de que también me gustan mucho otras palabras que empiezan igual pero cuya raíz no tiene nada que ver con el árabe: guacamole, guacamayo.

Y ya que estoy citando lo que escribí en blog ajeno (entonces todavía no tenía el mío) citaré ya para terminar lo que escribí ese mismo día sobre una expresión muy de casa de mis padres:


"Moco candil
¿Os suena esta expresión?, ¿la habéis oído alguna vez? Pues en mi casa se utilizaba mucho; la traducción actual sería, más o menos, "estar al loro"; es decir, estar a "moco candil" es estar enterado de todo lo que pasa, incluidos los cotilleos y todo aquello que sea de rabiosa actualidad."